Deseos para el nuevo año o mi carta a los reyes magos (1)
Unos deseos para el nuevo año o mi carta a los reyes magos
1º- para empezar que de una vez nuestros servicios de salud se olviden de los sueños faraónicos en el campo de las nuevas tecnologías (ya sabes estupideces como la receta electrónica o la historia clínica centralizada) y dediquen a implementar (horrible palabreja) aplicaciones realmente útiles y practicas para el profesional.
Un ejemplo urgente es un buen sistema de información de medicamentos o de ayuda a la prescripción, unido o no a la historia clínica electrónica. Sorprende que desde iniciativas más o menos amateurs, por parte de profesionales autónomos se sobrepase continuamente la iniciativas institucionales que, cuando se han realizado, solo han sido una forma poco decorosa de cumplir el expediente y gastar mucho dinero.
Como hay que buscarse la vida y no esperar a que nuestras ineficientes administraciones sanitarias hagan algo, conviene conocer desarrollos como el vademécum realizado por los creadores del programa Hipócrates de diseño algo naïf y anticuado pero tremendamente eficiente en la búsqueda de información sobre medicamentos por su rapidez y capacidad de ofrecer información relevante. En el lado opuesto, de pago y mucho más profesionalizado la versión electrónica del conocido Medimecum con una interfaz limpia y sencilla que permite también encontrar información de forma rápida y ajustada en forma de monografías breves- clasificadas por grupos terapéuticos- que incluyen datos sobre indicaciones, posología, efectos secundarios, precauciones y contraindicaciones junto a los nombres de los preparados comerciales e información básica sobre formas de presentación y precio. La concisión, una de sus virtudes en al versión impresa, es su principal handicap en la versión on line, los autores de este vademécum trasladan lo escrito en papel al bit y olvidan las posibilidades que da la edición electrónica e Internet, no se aprovechan las posibilidades y utilidad de los vínculos para ampliar la información si perder claridad, se echan de menos más índices y utilidades adicionales pero necesarias, son escasas o brillan por su ausencia.
Podemos añadir curiosidades este pseudoblog donde una avispado internauta ofrece el nomenclátor del ministerio de sanidad y consumo, información demasiado simple y algo engorroso para buscar información, pero que da una idea de lo que se puede hacer con un fichero -de información publica- y algo de imaginación para sacarse unas pelillas. La página web de la agencia española de medicamentos con su buscador de fichas técnicas, bastante mejorado pero todavía susceptible de muchas mejoras y de sistemas de ayuda al diagnóstico como Diagnos que aunque nos esta dirigido a la prescripción proporciona buen información terapéutica y un vademécum bastante aceptable
En un próximo post hablaremos de más fuentes de información sobre medicamentos y a lo mejor incluso las comparamos, como el Vademecun Internacional , Fisterra-e y otras curiosas páginas que se ofrecen la red como IqB. De lo que no hablaremos es del BOT del Colegio de farmacéuticos, a no ser que se trate de explicar lo que no se debe hacer con las nuevas tecnologías y la información sanitaria, o hagamos un monográficos de museos de los horrores
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